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Casos de uso · 6 min de lectura

Conectar WhatsApp con Odoo o tu ERP: qué se puede automatizar

Un agente de WhatsApp integrado a Odoo o a tu ERP consulta stock, precios y saldos reales antes de contestar, carga pedidos y deja cada conversación registrada en el CRM. Qué automatizaciones existen, por dónde conviene arrancar y qué pasa cuando el dato no está en el sistema.

Conectar WhatsApp con Odoo o tu ERP: qué se puede automatizar

La diferencia entre un agente de WhatsApp suelto y uno integrado a tu ERP se nota en la primera consulta de stock: el primero responde con la lista que le cargaron hace un mes, el segundo mira el sistema antes de contestar. Además de leer, el agente conectado escribe. Puede cargar el pedido como orden de venta en Odoo, avisar el estado de un envío y dejar cada conversación registrada en el CRM, sin que nadie del equipo copie datos de un lado al otro.

El agente deja de responder de memoria

Un agente sin integración trabaja con lo que le cargaron al armarlo. Documentos, listas de precios, preguntas frecuentes. Para horarios, políticas de garantía o un catálogo que casi no cambia, eso alcanza.

El problema es todo lo que se mueve durante el día. El stock baja con cada venta. La lista de precios se ajusta. El saldo del cliente ya no es el de ayer porque pagó esta mañana. Un agente que responde con la foto de la semana pasada tarde o temprano le dice a alguien que hay stock de algo que se terminó, y eso te cuesta una venta o una discusión.

Conectado al ERP, el agente da por WhatsApp el mismo dato que tu equipo ve en pantalla, porque lo consulta en el momento de contestar.

Qué se puede automatizar

Casi todos los proyectos combinan alguna de estas cinco automatizaciones.

  1. Consulta de stock y precio. El agente contesta con la existencia y el precio que figuran en el sistema en ese momento.
  2. Alta del pedido. El cliente lo arma en el chat y el agente lo carga en Odoo como orden de venta, con los productos y cantidades que ya escribió. Nadie tipea nada de vuelta.
  3. Estado de un pedido o envío. "¿Salió mi pedido?" es de las preguntas que más interrumpen a tu equipo y de las más fáciles de delegar, porque la respuesta está en un campo del sistema.
  4. Cobranza. El agente sabe cuánto debe cada cliente y cuándo vence, y puede recordárselo en el mismo chat con el monto exacto y el link de pago.
  5. Registro en el CRM. Cada conversación queda anotada en la ficha del cliente. Qué preguntó, qué pidió, en qué quedó. El historial comercial se arma sin que el vendedor tenga que cargar notas.

¿Con qué sistemas se integra?

Con Odoo, Zoho, Shopify, WooCommerce y, en general, con cualquier ERP o CRM que tenga API. Amiba se conecta igual a un sistema conocido que a uno hecho a medida hace años.

La conexión va en los dos sentidos. El agente lee stock, precios, saldos y estados, y escribe pedidos, notas y datos del cliente. Qué puede leer y qué puede escribir lo definís vos; muchos negocios arrancan solo con lectura y habilitan la escritura cuando el flujo ya demostró que funciona.

Si manejás todo en una planilla y tu lista de precios cambia poco, quizás no necesitás integrar nada todavía. El agente puede trabajar con esa lista cargada como documento y la actualizás cada tanto. La integración empieza a valer la pena cuando el dato cambia rápido o cuando el volumen de chats ya no se maneja a mano.

El caso de la casa de repuestos

El cliente manda una foto de la pieza o el código que copió de la caja. El agente identifica el repuesto, lo busca en el sistema y contesta si hay, cuánto sale y si se lo pueden reservar.

Hoy esa consulta la atiende un vendedor con el mostrador lleno. Mira el WhatsApp, busca el código en el sistema, vuelve al chat, responde. Multiplicalo por las consultas de un día entero y es media jornada de alguien que podría estar vendiendo. Encima buena parte llega fuera de horario, cuando ya no queda nadie para contestar.

Con el agente conectado, lo repetitivo se responde solo a cualquier hora. Y cuando la foto no alcanza para identificar la pieza, la conversación pasa a un vendedor con todo el contexto, foto incluida, en lugar de que el agente adivine.

Por dónde arrancar

Por lo que más se repite y menos riesgo tiene. La consulta de stock y el estado de pedido cumplen las dos condiciones, porque ahí el agente solo lee. Si una respuesta sale mal, se corrige el flujo y listo, no quedó nada roto en el sistema.

Automatización Riesgo Cuándo
Consulta de stock y precio Bajo, el agente solo lee Primero
Estado de pedido o envío Bajo, el agente solo lee Primero
Registro en el CRM Bajo, escribe pero no toca la operación Primero
Alta de pedidos Medio, escribe en tu sistema Cuando la lectura ya funciona
Cobranza con saldos y vencimientos Medio, mensajes que inicia la empresa Al final, con el resto probado

El alta de pedidos conviene dejarla para una segunda etapa. No porque sea difícil, sino porque escribe en tu sistema y antes querés las validaciones bien definidas. Qué pasa con un producto sin stock, con un cliente nuevo, con un precio especial. La cobranza va última por otra razón. Son mensajes que inicia la empresa, con plantillas que Meta tiene que aprobar, y el tono hay que trabajarlo para que cobre sin ser pesado.

Cuando el dato no está en el sistema

Si el código no existe, el cliente no está identificado o la pregunta se sale de lo que el sistema puede responder, el agente no inventa una respuesta. Deriva la conversación a una persona de tu equipo, con el historial completo, y el cliente no arranca de cero explicando todo de vuelta.

Esto también te dice algo sobre tus datos. El agente responde tan bien como la información que encuentra. Si el stock del sistema está desactualizado, la respuesta va a estar mal aunque la integración funcione perfecto. Si sabés que tenés ese problema, ordenalo antes o a la par de la integración. Es trabajo que igual tenías pendiente, y conectado al chat se nota más.

Qué necesitás para conectar tu sistema

Acceso por API a tu ERP o CRM, y una definición de qué querés automatizar primero. El resto lo arma el equipo de Amiba, o lo armás vos con el builder de flujos, sin programar. Todo corre sobre la API oficial de WhatsApp Business de Meta.

La implementación arranca con un relevamiento de 30 minutos y el agente queda en producción en semanas. Los planes van de ₲690.000 por mes (Starter, un agente de IA y un canal) a ₲1.590.000 (Standard, tres agentes y tres canales con integraciones) y ₲3.290.000 (Plus, hasta diez agentes y canales sin límite), con usuarios ilimitados, la IA incluida y Enterprise a medida. La implementación se cotiza aparte, y el consumo de WhatsApp de Meta y de Twilio corre por tu cuenta, al costo.

¿Querés esto en tu WhatsApp?

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