El cliente manda un audio pidiendo mercadería, el agente le muestra tu catálogo con fotos y precios, y el pedido se arma tocando. Atiende minoristas y mayoristas todos los días, cobra en el chat y deriva a tu equipo cuando hace falta.
El cliente manda un audio o la foto de una lista, alguien la pasa a mano al sistema y el error se descubre recién cuando el reparto ya salió.
Cuánto sale, hay en stock, hasta qué hora entregan. Cada pregunta repetida interrumpe a un vendedor que podría estar cerrando un pedido grande.
Los clientes arman su reposición de noche o el fin de semana. Si nadie contesta hasta el lunes, esa compra se la lleva otro proveedor.
Mandar saldos, recordar vencimientos y reenviar facturas uno por uno consume horas de administración, y los atrasos se acumulan igual.
Del audio del cliente al pedido confirmado, sin que nadie tipee una planilla.
Los clientes que compran todas las semanas reponen solos, a cualquier hora.
Los saldos se reclaman solos y el cliente paga sin salir de WhatsApp.
Cada reclamo queda registrado y encaminado sin dejar al cliente colgado.
El pedido que entra por WhatsApp cae directo en tu ERP o tu tienda online vía API, con stock y precios siempre al día.
Media hora para entender tu operación: canales, sistemas y el primer caso a resolver.
Cargamos tu información, definimos el tono y conectamos tus sistemas por API.
Lo probás con casos reales, ajustamos juntos y sale a producción en semanas.
Amiba no mantiene una copia aparte de tu catálogo: se conecta por API a tu sistema de gestión (Odoo, Zoho, Shopify, WooCommerce u otro ERP) y responde con lo que está cargado ahí en ese momento. Cuando actualizás un precio o un stock en tu sistema, el asistente ya contesta con el dato nuevo, sin que tengas que cargar nada dos veces. Y si un cliente pregunta por algo que no figura en tu información, no lo inventa: deriva la consulta a tu equipo.
Sí, si tu ERP o CRM maneja listas de precios por cliente, Amiba responde a cada uno con la lista que le corresponde, porque consulta tus datos por API al momento de contestar. Así un minorista ve precio de mostrador y tu mayorista de siempre ve sus condiciones, en el mismo canal de WhatsApp. Los precios salen siempre de tu sistema, nunca de una estimación del asistente.
Sí, tus clientes pueden seguir pidiendo como lo hacen hoy y Amiba arma el pedido dentro del mismo chat de WhatsApp, confirmando ítems y cantidades con el cliente antes de cerrarlo. Si una parte del audio o de la foto no queda clara, no adivina: pasa la conversación a una persona de tu equipo con todo el contexto para que el pedido salga bien.
Sirve para las dos cosas: Amiba vende y también cobra dentro del mismo chat, así el cliente paga sin salir de WhatsApp. Se conecta por API a tu ERP y le responde al cliente cuánto debe o qué facturas tiene pendientes con los datos reales de tu sistema. Y cuando una cobranza necesita mano humana, la conversación pasa a tu equipo con el historial completo.
No pierden a su vendedor: Amiba resuelve lo operativo del día a día y, apenas el cliente pide hablar con una persona, deriva el chat a tu equipo con todo el historial a la vista. El vendedor retoma sabiendo qué se habló, qué pidió el cliente y qué quedó pendiente, sin hacerle repetir nada. Además los planes incluyen usuarios ilimitados, así que todo tu equipo de ventas puede atender desde la plataforma sin costo extra por persona.
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