Un agente de IA pasa el menú del día, toma el pedido con cantidades y dirección, cobra en el chat y agenda reservas de mesa. Responde al instante, también en hora pico y fines de semana. Vos te ocupás de la cocina, él de la conversación.
Al mediodía y a la noche los mensajes entran todos juntos, y el que responde es el mismo que despacha. Cada chat sin contestar es un pedido que se va a otro local.
Un mensaje leído a las apuradas termina en un pedido sin la aclaración, sin la dirección o con el plato equivocado. El error se paga con el plato, el reparto y un cliente enojado.
El canal directo no paga comisión, pero alguien lo tiene que atender bien. Si tu WhatsApp responde tarde o a medias, el cliente vuelve a pedir por la app.
Anotadas en papel o en la memoria del encargado: mesas reservadas dos veces, clientes que no aparecen y nadie que confirme el día anterior.
Del "hola, quiero pedir" al pedido confirmado y cobrado, sin intervención humana.
Toma la reserva, la confirma y la recuerda, sin cuaderno ni llamadas.
Cada cliente recibe el menú vigente, sin copy-paste ni fotos viejas.
Contiene el reclamo al momento y lo deriva con todo el contexto.
Por API recibe el menú actualizado, carga los pedidos y registra las reservas directo en tu POS o tu sistema de gestión.
Media hora para entender tu operación: canales, sistemas y el primer caso a resolver.
Cargamos tu información, definimos el tono y conectamos tus sistemas por API.
Lo probás con casos reales, ajustamos juntos y sale a producción en semanas.
Amiba responde solo con la información de tu negocio que vos cargás, así que cuando actualizás el menú del día la IA ofrece exactamente eso, con los platos y precios vigentes. No inventa: si un cliente pregunta por algo que no está en tu información, deriva la conversación a una persona de tu equipo en lugar de adivinar. Mantener el menú al día es actualizar esa información, no pedir un desarrollo nuevo.
Sí, la IA de Amiba atiende todas las conversaciones en simultáneo, así que en hora pico ningún cliente queda esperando a que se desocupe quien contesta el teléfono. Cada pedido se toma y se cobra en el mismo chat, y si alguno necesita criterio humano se deriva a tu equipo con el historial completo de la conversación. Además los planes incluyen usuarios ilimitados, así que en los picos todo tu personal puede entrar a responder sin costo extra.
Sí, Amiba usa IA conversacional sobre la API oficial de WhatsApp de Meta, así que entiende los pedidos tal como los escribe la gente y registra las aclaraciones como parte del pedido. Si una aclaración queda ambigua, la confirma con el cliente antes de cerrar el pedido; y cuando pide algo que no figura en la información de tu negocio, el chat pasa a tu equipo sin que el cliente repita nada.
Sí, Amiba se integra por API con Odoo, Zoho y otros ERPs, CRMs y plataformas como Shopify y WooCommerce, para que los pedidos que entran por el chat lleguen a tu sistema sin carga manual. Si tu POS o sistema de gestión expone una API, la conexión se define durante la implementación según cómo trabaja tu local. Y aunque todavía no conectes nada, la IA puede tomar y cobrar pedidos igual con la información de tu negocio cargada en la plataforma.
Con Amiba el delivery propio entra por tu WhatsApp y se cobra en el mismo chat, con un plan mensual fijo desde USD 99 en lugar de una comisión sobre cada pedido. El cliente y su historial quedan en tu negocio y no en una app de terceros, así podés volver a venderle directo, también por Instagram, Messenger o el chat de tu web. No hace falta abandonar las apps de un día para otro: podés mantenerlas como vidriera y usar tu WhatsApp como canal propio que no descuenta un porcentaje de cada venta.
Agendá una demo de 30 minutos y te mostramos el agente respondiendo un caso real de gastronomía y delivery.